La misma hora todo el tiempo

¿Recordás el primer sueño
en la sonrisa de la tarde
cuando tu vientre era
una ventana dorada?

...


Podría afirmar
que no me duele nada
esta repetición de derrotas.

Hoy mi corazón
es de un donante.


...


En qué se convertirá mi cabeza
llena de rincones y cosquillas
de vacíos y suposiciones.

Tu suspiro otra vez
tiene el olor de la droga de ayer.

Esa droga
está acostumbrándonos
al susto de no poder
al tiempo envejecido
al querer y no querer.

Pero si esta noche
no te abrazo a vos
abrazo a un cactus.


...


Me cansan las pocas pulgas
del día después de las drogas.

Las palabras gratis
y los significados livianos
me cansan.

Los perdones amontonados
la energía desparramada
ostentosa
en llorar y no cambiar
en maldecir y no entender.

Voy a montar mi cucaracha plateada
y me voy a ir lejos de aquí
lo más cerca que pueda.


...


Se me cae el mundo
lo pateo.

Si todo sale bien
sólo serán moretones de torpe.

Se me cae el cuerpo
soy lo que digo
y no alcanza.

Soy lo que pienso
y no sirve.

Una marioneta
un fantasma
un roto para un descosido.

1 comentario:

  1. Abrazar a un cactus oliendo a adicción rancia y recordar los sueños tras la repetición de derrotas que ya no duelen,
    Fatigada también de lo liviano, sí, habrá que largarse lo más cerca posible...

    Un placer descubrir tu poesía Diego. 



    Salu_os

    ResponderEliminar